Historia del biogás: del siglo XIX a las plantas industriales actuales

Historia del biogás · artículo Smallops sobre la evolución del biogás del siglo XIX a hoy

El biogás no es una tecnología nueva: el primer digestor documentado data de 1859, en una leprosería de Bombay. Desde entonces ha pasado de resolver el saneamiento urbano (las grandes depuradoras del siglo XX) a convertirse en una pieza de la transición energética, impulsada por la crisis del petróleo de los 70 y el liderazgo alemán. Hoy Europa suma unos 19 GW eléctricos y el biometano crece con fuerza. Este artículo repasa esa historia (del siglo XIX a la biorrefinería actual) y el estado del biogás en España.

La historia del biogás es mucho más larga de lo que parece. Aunque hoy se asocia a la transición energética, el aprovechamiento del gas de la descomposición anaerobia se documenta ya en el siglo XIX.

Entender esa evolución ayuda a situar el sector: el biogás nació como solución de saneamiento, creció como energía de crisis y hoy se consolida como pieza de la economía circular y la descarbonización.

Este es el recorrido, del primer digestor rural a las plantas industriales y el biometano de red, con especial atención al caso de España. Todo parte del mismo proceso: la qué es la digestión anaerobia.

Los orígenes: digestores rurales en el siglo XIX

El primer aprovechamiento documentado del biogás se atribuye a una leprosería de Bombay (India) en 1859, donde se recogía el gas de la fermentación de residuos para iluminación. La idea (capturar el gas que desprende la materia orgánica al pudrirse sin aire) era rudimentaria pero efectiva.

En esa época el biogás era una curiosidad local: pequeños digestores caseros o rurales, sin control de proceso, aprovechando el gas para lámparas o cocina.

La era de las grandes EDAR (1900-1970)

El primer salto serio llegó con el saneamiento urbano. En 1895, en Exeter (Reino Unido), se documenta la primera digestión sistemática de lodos de depuradora, usando el gas para alumbrado público.

Durante el siglo XX, las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) incorporaron digestores para estabilizar los lodos y, de paso, generar energía. El biogás dejó de ser una curiosidad para convertirse en un subproducto útil del tratamiento de aguas.

La crisis energética de los 70 y el biogás agrícola alemán

La crisis del petróleo de los años 70 cambió la mirada sobre el biogás: ya no era solo saneamiento, sino una fuente de energía propia. Se dispararon la investigación y las primeras instalaciones agrícolas.

Alemania tomó la delantera con un marco de incentivos a la electricidad renovable. Fue el germen de un crecimiento espectacular en las décadas siguientes.

La consolidación industrial (1990-2010): codigestión a gran escala

Entre 1990 y 2010 el biogás se industrializó. Alemania pasó de unas 100 plantas en 1990 a unas 9.500 en 2018, impulsada por tarifas reguladas y por la codigestión: mezclar purines, cultivos energéticos y residuos para maximizar la producción.

Los digestores crecieron en tamaño y control. La codigestión a gran escala convirtió el biogás en una industria madura, no en un experimento.

El siglo XXI: del biogás a la biorrefinería

En el siglo XXI el foco se amplía. El biogás ya no se quema solo para hacer electricidad: se depura hasta biometano para inyectarlo a la red de gas natural o usarlo como carburante, y el digestato se valoriza como fertilizante.

La planta moderna se piensa como una biorrefinería: energía, fertilizante y, cada vez más, captura de CO₂. La calidad del gas gana peso (ver biometano EN 16723).

El biogás en España: cronología y estado actual

España llegó más tarde y con menos intensidad que el centro de Europa. El desarrollo se apoyó primero en las EDAR y en algunas plantas agroindustriales, con un marco de incentivos irregular.

En 2024 hay del orden de 250 plantas de biogás operativas en España, una cifra modesta frente al potencial del país (gran cabaña ganadera y mucha industria agroalimentaria). El impulso al biometano y la nueva normativa apuntan a un crecimiento acelerado.

Hacia dónde va el sector: biometano, valorización integral y descarbonización

Las tendencias son claras. Europa suma ya alrededor de 19 GW eléctricos instalados y la producción mundial de biometano ronda los 50 TWh (2024) y crece rápido.

El futuro pasa por tres ejes: biometano para descarbonizar el gas de red, valorización integral (energía + fertilizante + CO₂) y eficiencia operativa para que cada planta rinda al máximo. El biogás deja de ser una energía de nicho para ser una herramienta de descarbonización.

Preguntas frecuentes sobre la historia del biogás

¿Cuándo se descubrió el biogás?

El aprovechamiento del biogás se documenta ya en el siglo XIX. La primera instalación conocida data de 1859, en una leprosería de Bombay (India), donde se recogía el gas de la fermentación de residuos para iluminación. La primera digestión sistemática de lodos de depuradora se documenta en Exeter (Reino Unido) en 1895. El fenómeno de la fermentación anaerobia, no obstante, se conocía desde mucho antes.

¿Por qué Alemania es el líder mundial en biogás?

Por un conjunto de incentivos tempranos y sostenidos a la electricidad renovable, que hizo rentable construir plantas agrícolas de codigestión. Alemania pasó de unas 100 plantas en 1990 a unas 9.500 en 2018. Ese impulso regulatorio, combinado con una fuerte industria agrícola, la convirtió en la referencia mundial del sector.

¿Cuál es el estado del biogás en España?

España tiene del orden de 250 plantas operativas en 2024, una cifra modesta para su potencial (gran cabaña ganadera e industria agroalimentaria). El sector creció apoyado en las EDAR y en plantas agroindustriales, con incentivos irregulares. El impulso actual al biometano y la nueva normativa apuntan a un crecimiento significativo en los próximos años. Además, en cuanto a potencial, España es de los países europeos con mayor capacidad sin explotar en cuanto a residuos convertibles en biogás.

¿Qué es el biometano y cuándo apareció?

El biometano es biogás depurado hasta calidad de gas natural (más del 96 % de metano), apto para inyectarlo a la red o usarlo como carburante. Empezó a extenderse en el siglo XXI, cuando las tecnologías de upgrading (separación del CO₂) maduraron y aparecieron marcos regulatorios para inyectarlo a la red. La producción mundial rondaba los 50 TWh en 2024 y crece con rapidez.

Smallops y la eficiencia del biogás

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Referencias y normativa

Bond, T. & Templeton, M.R. (2011). History and future of domestic biogas plants in the developing world. Energy for Sustainable Development, 15 (4), 347-354. → doi.org/10.1016/j.esd.2011.09.003

Lijó, L. et al. (2019). The environmental effect of substituting energy crops for food waste. Renewable Energy, 140, 944-955. → doi.org/10.1016/j.renene.2019.03.071

European Biogas Association (2024). EBA Statistical Report 2024. → europeanbiogas.eu

IDAE (2022). Hoja de Ruta del Biogás en España. → idae.es

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